COMO
ES PRAIA DO FORTE: Praia do Forte es una
vieja villa de pescadores, Situada a 60km al norte
del aeropuerto de Salvador. Allí encontrará
varias de las playas más hermosas de Brasil,
algunos la llaman la “Polinesia Brasileña”.
La playa más preciosa quizás sea la
que se encuentra delante del resort Eco. En la villa
hay muchas opciones de hospedaje, con diferentes
calidades. Muchas opciones para escoger también
restaurantes, bares, ventas artesanales, y una buen
ambiente nocturno. En el cabo de Praia do Forte
está la iglesia, y al lado está precisamente
el famoso proyecto tortuga “Tamar”.
Puede visitar el museo marítimo de las tortugas.
Además, tiene la posibilidad de realizar
tours hasta Salvador, rodeando las playas y haciendo
Eco-turismo de aventura. Otro punto de interés
es el Castillo Garcia D´Avila, ruinas del
siglo XVI que fueron la mayor fortificación
de América Latina.
COMO LLEGAR: En avión al aeropuerto
internacional de Salvador, situado a 53km de Praia
do Forte, con dos líneas regulares de autobús
las cuales salen de la estación de la ciudad
y paran en distintos puntos en el camino, incluyendo
el aeropuerto. En coche, para aquellos de conduzcan
desde Salvador hacia Praia do Forte, deberán
coger la BA-099, o la “Estrada de Coco”,
hasta los 50km, donde está bien señalizado
la entrada a Praia do Forte. Para quien venga conduciendo
del norte de Praia do Forte, la BA-099 se llama
‘Linha Verde’ – con un buen pavimentado,
y la autopista enlaza Sergipe con Bahia. Es posible
también llegar a Praia Forte en barco, así
puede tener la experiencia de navegar a mar abierto
y ver una gran cantidad de arrecifes y bancos de
arena en las desembocaduras de los ríos.
QUE PUEDE HACER EN PRAIA DO FORTE: Hay
muchas atracciones turísticas en Praia do
Forte, proporcionando a los visitantes días
enteros de entusiasmo y aventuras, como por ejemplo,
la maravillosa vida acuática que puede observar
mientras practica buceo en las piscinas naturales
de agua transparente en Papa Gente. Los senderos
de la reserva de Sapiranga atraen a los excursionistas
a través de túneles bajo la arboleda,
en busca de una increíble variedad de orquídeas
salvajes, broméelas, pájaros, monos,
mariposas y en algunas ocasiones, perezosos o coatíes.
ATRACCIONES:
Ballenas Jubarte – Cada año,
entre los meses de Julio y Noviembre, el lejano
sur de Bahia recibe importantes visitantes en su
costa. Las gigantes ballenas Jubarte, que pueden
alcanzar los 16 metros de longitud y 40 toneladas
de peso. Recorren una larga distancia, unos 5000km,
en busca de las cálidas aguas de la región,
ideal para su reproducción y para las primeras
aventuras de sus crías.
En Praia do Forte, al norte de la costa de Bahia,
pueden verse también fácilmente ballenas
Jubarte, durante la misma época del año.
Baleada (observando a las ballenas) –
El “show” es a cargo de las
ballenas Jubarte, migrando desde el Polo Sur, directo
a las cálidas aguas de Praia do Forte en
el cambio de estación. El turista puede observar
en barcas a motor, veleros o balsas, desde 6 a 10
millas alejado de la costa. Antes de embarcar, debe
leer las leyes y reglas ambientales. El tour finaliza
al cabo de las 6-8 horas. La mejor época
para observar a las ballenas es entre los meses
de Julio y Noviembre. Una buena oportunidad para
visitar las instalaciones del proyecto ballena Jubarte,
fundado en 1988 con el fin de estudiar y proteger
esta especie. Contacte con las agencias de viajes
en Praia do Forte para reservar el tour.
Proyecto Tamar y Reserva Sapiranga:
Proyecto Tamar – Visite el
proyecto Tamar y adopte una tortuga! Tamar es un
programa que tiene como principal propósito
preservar las Tortugas marinas, y su cuartel general
está en Praia do Forte. En el museo de la
tortuga es posible ver un video acerca del proyecto
y conocer un poco más sobre las tortugas.
Intente ir durante la temporada de la puesta de
huevos, de Septiembre a Marzo.
Sapiranga Reserve – Esta
es la reserva Mata Atlântica privada de 600
hectáreas, equipada con un centro de atención
al turista, guías para los caminos, mucho
terreno y un área destinada a la rehabilitación
de animales salvajes. Hay ocho senderos para realizar
excursiones, todos ellos muy bien señalizados.
Río Pojuca – Este
río es ideal para hacer rafting, por sus
rápidos. Es posible en los rápidos
del Río Pojuca observar la pesca tradicional
con trampas de liana, conocida como “jiquis”,
la cual se usaba para capturar peces, camarones
y gambas. En el lugar conocido como Sete Pontes
encontramos puentes de madera, usados por pescadores
nativos para recoger los peces en los “jiquis”.
Grupos organizados usan vestimentas especiales y
salvavidas para realizar el recorrido. Se puede
pasear en barca, desde el estuario del Río
Pojuca, en Praia do Forte, hasta llegar a los rápidos.
Alejándose de Praia do Forte, conducimos
3km hasta Linha Verde, y siguiendo hacia el sur
2km, encontraremos señalizada la entrada
al Centro de Turismo. Después, caminando
600 metros más hasta la entrada, entonces
seguiremos el camino a pie, o en coche desde la
reserva hasta llegar a los rápidos del Río
Pojuca.
Castillo Garcia D`Ávila – Una
de los más importantes y significativos monumentos
de la herencia histórica y cultural de Brasil,
son las ruinas del Castillo Garcia D`Ávila,
consideradas la primera gran construcción
portuguesa en Brasil. Garcia d'Avila llegó
a Bahia en 1549 con el primer Governador General,
Tomé de Souza, y empezó a construir
el Castillo en 1551. El castillo tiene gran importancia
en la historia de Brasil, y fue utilizado para colonización
y defensa de las causas durante 3 siglos, hasta
la consolidación del imperio. La construcción
fue abandonada en 1835 y un poco después
quedó en ruinas. Fue recientemente restaurada
y, hoy en día, es uno de los estandartes
turísticos en Praia do Forte.
Sumergirse en la Costa del Coco –
En Praia do Forte y costa norte de Salvador,
hay una gran variedad de corales, ambos dentro y
fuera de ellas. La época ideal para sumergirse
es entre Enero y Febrero, cuando el agua es cristalina.
“As Primas”, situadas 6 millas desde
la costa de Salvador, conforman unos arrecifes coralinos
que atraen bancos de grandes peces y otras formas
de vida acuática a 50 metros bajo el mar.