CÓMO
ES SALVADOR: La
ciudad de Salvador de Bahia,
se ha convertido en uno de los principales destinos
turísticos internacionales, por sus características
unicas. Famosa por su historia, por el legado de
pueblos de continentes lejanos, por la mezcla de
culturas, por el sincretismo religioso y por la
hospitalidad de su pueblo, la capital de Bahía
es, desde hace muchos años, objeto de estudio
de investigadores de diversas áreas. Las
calles del casco viejo de la ciudad transportan
al turista a los orígenes de la historia
del Brasil. Los guías turísticos de
la región, que conocen profundamente la cultura
local, explican con lujo de detalles la evolución
de la colonización desde el punto de vista
de la primera ciudad del país. Hasta el año
1763, Salvador fue la capital de la Corona Portuguesa
en América, además de haber sido el
principal puerto del hemisferio sur hasta fines
del siglo XVIII. La ciudad está considerada
la capital cultural del País, cuna de importantísimos
cultores de las más diversas manifestaciones
artísticas, que descollaron nacional e internacionalmente.
Las actividades culturales y el turismo son fuentes
generadoras de empleo y renta muy importantes y
fomentan la producción artística y
la preservación del patrimonio tanto cultural
como histórico. Como si eso fuera poco, Salvador
tiene aún una infinidad de bellezas naturales:
50km de playa y diversos parques ecológicos.
CUANDO IR A SALVADOR
/ CLIMA: El clima en Bahía
es tropical. En verano (de diciembre a marzo), las
temperaturas oscilan entre 28°C y 35°C.
El invierno (de junio a septiembre) es más
frío, con la mediana de 24°C, y tiene
el clima lluvioso.
CÓMO LLEGAR:
Por aire: Todas las empresas aéreas brasileñas
tienen vuelos diarios a Salvador desde todas las
capitales del país. Desde otros países,
hay 30 vuelos semanales desde 18 ciudades de 13
países ubicados en tres continentes.
Por tierra: Atravesando el estado de Bahía
de sur a norte, las carreteras nacionales BR101
y BR116 conectan Salvador con el resto del país.
A la altura de Feira de Santana se debe tomar la
BR-324 para llegar a Salvador. A la capital de Bahía
llegan líneas de ómnibus provenientes
de casi todos los estados brasileños.
Por mar: Decenas de cruceros marítimos hacen
escala en Salvador, especialmente durante el verano.
QUÉ HACER EN
SALVADOR: Salvador ofrece una infinidad
de atractivos turísticos. Las zonas más
visitadas son el Centro Histórico, el Comércio,
y la Orla Marítima, la plaza Municipal y
la Sé, el elevador (acensor) Lacerda, la
Câmara Municipal, el Paço Municipal,
el Palácio Rio Branco, la Santa Casa y la
Iglesia da Misericórdia, el Palácio
Arquiepiscopal, la Catedral Basílica, el
Terrero de Jesus, el Largo do Cruzeiro de São
Francisco, el Pelourinho con sus iglesias, tiendas
y plazas, el Largo do Carmo, Solar do Unhão,
el Museo de Arte Moderna, el Mercado Modelo, la
Iglesia de Bonfim, el Forte de Mont Serrat, el Farol
da Barra, el Dique do Tororó, la Lagoa de
Abaeté dentre otras más.
EVENTOS:
Carnaval - Como una correntada
de la que nadie quiere huir, los tríos eléctricos
(escenarios móviles) arrastran tras de sí
a todos los que se encuentran en Salvador durante
el carnaval. Los tríos elétricos,
camiones sobre los que se montan amplificadores
de audio y un escenario en el que tocan las bandas,
recorren tres circuitos oficiales. Atrás
de ellos, más de dos millones de personas
recorren bailando y brincando 25 km de calles y
avenidas. El circuito Osmar va de Campo Grande hasta
la plaza Castro Alves, en el centro de la ciudad;
el Dodô, desde el Farol da Barra hasta Ondina,
a orillas del mar; y el Batatinha pasa por el Pelourinho.
El primero es el más antiguo y por él
desfilan los blocos (corsos) más tradicionales
de la fiesta. En el Dodô, sobre el que se
ubican los palcos de los artistas famosos, la fiesta
empieza a animarse al caer la tarde y se prolonga
por la noche hasta la madrugada.
ATRACCIONES:
Centro Histórico - Declarado
Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, el casco
viejo o centro histórico de Salvador preserva
millares de casonas de los siglos XVI, XVII y XVIII.
Está dividido en tres áreas principales:
la plaza Municipal hasta el Largo de São
Francisco, el Pelourinho y el Largo do Carmo y,
por último, el Largo de Santo Antônio
Além do Carmo. Abundan las iglesias y casonas
de otros siglos, rodeadas por la vasta actividad
cultural que se desarrolla en el lugar. Además,
a lo largo de sus cuestas y calles pavimentadas
con adoquines redondeados (llamados cabeza de negro)
están registrados importantes episodios de
la historia brasileña. Entre los atractivos
principales, merecen mención las plazas Municipal
y de la Sé, el Ascensor Lacerda, la Cámara
Municipal, el Consejo Municipal, el Palacio Rio
Branco, la Santa Casa y la iglesia Da Misericórdia,
el Palacio del Arzobispado, la Catedral Basílica,
el Terreiro de Jesús, el Largo do Cruzeiro
de São Francisco, el Pelourinho con sus iglesias,
locales comerciales y plazas, y por último,
el Largo do Carmo, donde se encuentran el Fuerte
de San Antonio y el gran conjunto religioso formado
por la iglesia y el convento de Nossa Senhora do
Carmo y por la iglesia Da Ordem Terceira do Carmo.
Folclore
- Transmitidas de generación
en generación, las tradiciones folclóricas
son una característica cultural de la ciudad
de Salvador. La cultura popular congrega elementos
artísticos de diversa procedencias, que ponen
de manifiesto el carácter tradicionalista
de estas representaciones, tales como: capoeira
(arte marcial africana que se convirtió en
danza a lo largo del tiempo), afoxé (desfile
de carnaval en el cual los tambores se tocan solo
con las manos, sin palillos), Folia de Reis (festejos
del día de reyes), Maculelê (forma
de baile y arte marcial de origen africano) y Samba
de Roda (manifestación de origen angoleña
que se baila en corro).
Playas
- Salvador tiene una de las costas
más extensas del Brasil. Tiene 50 km de playa
distribuidos entre la ciudad alta y la ciudad baja,
desde Inema, en el suburbio ferroviario, hasta la
playa de Flamengo, en el lado opuesto de la ciudad.
Mientras las playas de la ciudad baja son bañadas
por las aguas de la Bahía de Todos los Santos
–que es la bahía más extensa
del país, con 1052 km- las playas de la ciudad
alta, desde el Farol da Barra hasta Flamengo, son
bañadas por el océano Atlántico.
La excepción es el Puerto de la Barra, única
playa de la ciudad alta que está ubicada
en la Bahía de Todos os Santos.
Esta
distribución colabora a la gran diversidad
ecológica de las playas de la capital. Las
playas varían desde ensenadas calmas, ideales
para la práctica de la natación, los
deportes a vela, el buceo y la pesca submarina,
hasta las que dan al mar abierto y tienen oleaje
fuerte, muy concurridas por los practicantes de
surf. También hay playas rodeadas de arrecifes
que forman piscinas naturales de piedra que son
ideales para que los niños se bañen.
Iglesias:
Iglesia
Da Ajuda- Fundada por los jesuitas
que llegaron al Brasil con Tomé de Souza
en el siglo XVI, y demolida y reconstruida en la
vereda opuesta en el siglo XX, es una de las iglesias
más antiguas de Salvador. Actualmente su
fachada muestra un aire neorromántico.
Iglesia
Da Ascensão do Senhor - Construida
en 1975, es totalmente diferente de las iglesias
convencionales de Salvador. Todo en esta iglesia
hace referencia al número 12, en homenaje
a los doce apóstoles de Cristo: la cubierta
formada por 12 “pétalos” de hormigón,
los doce bancos en fila. En el subsuelo hay una
capilla en la que se encuentran el baptisterio y
la sacristía.
Iglesia
Da Ordem Terceira de São Domingos -
Empezó a ser construida en 1731 y terminada
seis años más tarde. La fachada es
en estilo rococó con una talla neoclásica
más reciente. El plano es el típico
de las iglesias de comienzos del siglo XVIII, con
pasillos laterales y tribunas superpuestas. El techo
de la nave, en estilo ilusionista, y los paneles
del gran salón se atribuyen a José
Joaquim da Rocha. Las mayólicas de la capilla
mayor retratan a Santo Domingo.
Capilla
de Nossa Senhora da Penha - Situada
en el estuario de Iguape, la capilla mayor y la
nave de la iglesia están completamente revestidas
de fragmentos de azulejos. Fue construida a mediados
del siglo XVII.
Casa
Dos Padres – Itacaré
- Construida sobre un sótano elevado por
los jesuitas a comienzos del siglo XVIII. El tejado
a cuatro aguas, terminado en alero voladizo. Está
semiderruida y se puede ver el cielo desde su interior.
Catedral
Basílica
Fue construida en el siglo XVII, con materiales
preciosos como oro, mármol, madera de jacarandá
y carey, en estilo mezcla de barroco y rococó.
Iglesia
Do Nosso Senhor do Bonfim - Construida
sobre una loma a mediados del siglo XVIII. En el
altar mayor se encuentra la imagen del Senhor do
Bonfim, crucifijo de ébano con adornos de
plata, a la que el pueblo baiano guarda una gran
devoción.
Iglesia
y Convento de São Francisco
- Uno de las más importantes representaciones
del barroco en el Brasil, sus retablos están
recubiertos de oro. La imagen más importante
es la de San Pedro de Alcántara, atribuida
a Manoel Inácio da Costa. Las obras de la
iglesia se iniciaron en la primera mitad del siglo
XVIII. Los murales de azulejos portugueses, que
narran la leyenda del nacimiento de San Francisco
y su renuncia a los bienes terrenales, también
son de estilo barroco. La nave central y el transepto
forman la cruz del Señor. La decoración
pictórica en forma de estrellas, hexágonos
y octógonos exaltan a la Virgen María,
a la que los brasileños llaman siempre Nossa
Senhora. En la sacristía hay 18 óleos
que representan diversos momentos de la vida de
San Francisco.
Fuertes:
Fuerte
de Santo Antonio da Barra - Propiedad
de la Marina del Brasil, está situado a la
entrada norte de la Bahía de Todos los Santos.
La construcción de esta fortificación
se inició en 1536 por mandato del primer
donatario de la Capitania de Bahía, Francisco
Pereira Coutinho, y su proyecto original tenía
forma de torre decagonal.
Fuerte
del Monte Serrat - Por sus formas
equilibradas y armoniosas se lo considera la más
hermosa obra de arquitectura militar del período
colonial brasileño. Se empezó a construir
en 1583, en una ubicación estratégica,
en lo alto del punto más avanzado de la península,
con vista al puerto de la ciudad. Terminado en 1742,
se conserva hasta la fecha sin modificaciones del
plano original, con una casa de comando flanqueada
por murallas de bastiones redondos, en la que está
montada la batería de nueve cañones.
Museos:
Museo
Carlos Costa Pinto - Muestra los artefactos
usados en la intimidad por las familias pudientes
de los siglos XVIII y XIX. La colección particular
Costa Pinto se distribuye por 23 salas de exposición
de arte decorativa y pintura. Son más de
tres mil objetos divididos en colecciones de platería,
orfebrería, porcelana china y europea, cristales,
pinturas, obras de marfil, opalina, bronce y laca
de la China. Las joyas de oro y la colección
de 27 balangandãs (conjuntos de amuletos)
de plata, son las piezas más valiosas de
la colección.
Museo
de Arte Sacra de la Universidad federal de Bahía
(UFBA) - Inaugurado el 10 de agosto
de 1959, funciona en el Convento de Santa Tereza,
uno de los más notables conjuntos arquitectónicos
del período seiscentista. Obra de las Carmelitas
Descalzas. La colección está compuesta
por esculturas de madera, pedra-sabão (esteatita),
arcilla y marfil, y piezas de orfebrería,
entre las que se destaca un ostensorio de plata
dorada adornado con más de 400 piedras preciosas
y semipreciosas.
Museo
de Arte de Bahía - Es el museo
más antiguo de la ciudad, fue fundado en
1918 y funciona actualmente en el Solar Cerqueira
Lima. En su colección sobresalen las esculturas
de madera, arcilla y marfil, las pinturas en mayólica
y la platería de los siglos XVII, XVIII y
XIX, así como los muebles de época.
Museo
Abelardo Rodrigues - Contiene una
de las más extensas colecciones particulares
de arte sacra del Brasil: 808 objetos entre imágenes,
pinturas, oratorios, altares y crucifijos del período
comprendido entre el siglo XVII y el XIX. Está
instalado en el piso principal del Solar Ferrão,
imponente representante de la arquitectura civil
de la colonia.
Compras:
Artesanía
- Los objetos más sencillos están
confeccionados con materiales naturales, tales como
paja, cuero, cerámica, madera, conchas marinas
y semillas. Los más sofisticados son producidos
con piedras preciosas y semipreciosas. Se fabrican
muchos objetos de oro, plata, bronce y latón.
La artesanía es por lo general de tema religioso,
representado en imágenes de santos de la
iglesia católica y del candomblé.
Los patuás (amuletos), que revelan el sincretismo
religioso del pueblo, incluyen figas (higas), olho-de-boi
(semilla roja y negra), ajos, tréboles de
cuatro hojas, la famosa cinta del Senhor do Bomfim,
etc. La naturaleza es lapidada artesanalmente, en
piezas que representan la flora y la fauna de la
región. Los instrumentos musicales producidos
por los artesanos locales incluyen: atabaques, paus
de chuva y tambores d’água, además
del famoso berimbau y una infinidad de otros instrumentos
inusitados.