CÓMO
ES OLINDA: Olinda
ha ganado ese nombre, según la historia,
cuando en el 1535, un hidalgo portugués,
mandatario de la Capitanía de Pernambuco,
Sr. Duarte Coelho, buscaba por un sitio para fundar
una ciudad. Al encontrar una colina con vista magnífica
del mar y un puerto natural protegido por arrecifes,
dijo: "Oh linda situación para construir
una Villa". Verdad o leyenda, no importa...la
ciudad es realmente linda!
La
villa prosperó comercialmente y enriqueció.
Sin embargo, en el 1630, fue invadida por los holandeses.
Después de incendiaren Olinda, la abandonaran,
y se mudaron a Recife, que en la época era
solamente un puerto. La villa empezó a ser
reconstruida solamente en 1654 con la expulsión
de los invasores.
Mucho
se hay preservado de aquel tiempo hasta hoy día
– parte del trazado urbano original de la
villa y antiguas iglesias barrocas y el caserío,
que constituyen un importante conjunto arquitectónico.
Por eso, fue declarada Patrimonio Cultural de la
Humanidad por la UNESCO.
CUANDO IR A OLINDA
/ CLIMA: Olinda presenta clima tropical
muy agradable, con temperatura média anual
de 25,9ºC.
CÓMO LLEGAR:
Olinda está solamente a 7km del centro de
Recife. El acceso puede ser hecho por anchas avenidas
que unen las dos ciudades. Hay autobuses urbanos
que hacen el trayecto durante el día.
QUÉ
HACER EN OLINDA: Olinda es un sitio
para se caminar por las calles, conociendo sus Iglesias
y museos y admirando escenarios que mezclan mar
azul, el verde de la vegetación y las construcciones
históricas. Es también una ciudad
que ofrece buenos restaurantes, artesanado auténtico
y oficinas de arte. El hospedaje es en pequeñas
hosterías inseridas en el centro histórico
de la ciudad. Durante el Carnaval, sucede allí
una de las fiestas más animadas del país.
Olindenses y turistas recorren las estrechas laderas
bailando al sonido de bandas de frevo y maracatu
(danzas folclóricas típicas). Los
tradicionales blocos de troça y los famosos
muñecos gigantes participan el tiempo todo
de la diversión. En eses días, Olinda
se transforma en un gran palco para la manifestación
de la cultura popular.
ATRACCIONES:
Iglesias - Olinda abriga
Iglesias ricas en ornamentos y tallas y también
sencillas capillas. La mayoría fue construida
en los siglos XVI y XVII y exhibe arquitectura e
imágenes barrocas. Algunas merecen destaque,
tales como el Mosteiro de São Bento con altar
foliado de oro y el Convento de São Francisco,
que integra un conjunto de templos. La Sé,
en sitio con vista privilegiada, es la más
antigua de la ciudad y una de las primeras construidas
en Brasil.
Mercado
da Ribeira - En un edificio del final
del siglo XVII abriga tiendas de artesanía
local, como las típicas máscaras de
papel maché. Hay también tiendas de
entalladores, grabados y pinturas.
Atelier
- Los artistas instalaron sus tiendas
por todos los sitios de la ciudad. Los visitantes
son bienvenidos. Pueden entran y apreciar las obras
de pintura, escultura y cerámica.
Comida
típica - Una especialidad de
algunos restaurantes de Olinda es servir platos
elaborados con pescados de la región, acompañados
de productos típicos tales como mandioca,
jerimum (calabaza), coco, mango y pitanga. Todavía
hay también los buenos sitios donde se puede
apreciar un simple pescado frito y una auténtica
cachaza pernambucana.